Ficha técnica
Título: Tu último beso
Autor: J. de la Rosa
Editorial: Titania
Páginas: 288
Encuadernación: Tapa blanda
Precio: 5,65€
ISBN: 9788416327010
Año de edición: 2015
Cuando Daniel llega al recóndito valle de Ostara y conoce a Camila, entiende que debe huir de allí cuanto antes. Sin embargo, solo cuando resuelva el misterioso pasado que le ha arrastrado hacia esas tierras, será libre para resolver su presente y afrontar su futuro...
Perdidos en un valle encantado, entre la magia del equinoccio y los recuerdos de un pasado misterioso, Tu último beso te acerca al corazón de los que han decidido no volver a amar, aunque sea una misión imposible de cumplir.
Opinión personal
Daniel es un periodista que llega a un escondido pueblo del valle de Ostara con la excusa de hacer un reportaje del famoso festival que se celebra allí. Sin embargo, lo que verdaderamente busca son pistas para resolver una misteriosa historia que le rodea y no le deja descansar en paz. En esa búsqueda también se topará con Camila, una joven y bella habitante que le devolverá las ganas de amar y ser amado.
Cuando comencé a leer Tu último beso, lo primero que pensé fue que me iba a encontrar con la típica historia de amor llena de clichés: chico malo, misterioso y mujeriego conoce a chica que le hace cambiar y dejar atrás su pasado. Y, aunque en un principio es así debido a que es un libro de romance, no es el único tema que trata. Tu último beso contiene una historia llena de misterios, lucha, curiosidades sobre las tradiciones paganas de ese pequeño pueblo perdido, y amores prohibidos. Sin duda, es una novela que mantiene pegado al lector a sus páginas mientras este muere de ganas por saber qué ocurrirá a continuación y cuándo se desvelará ese gran secreto sobre el que gira la trama.
Por otra parte, José de la Rosa, su autor, hace una gran labor al describir los detalles del festival de Ostara, una festividad neopagana relacionada con rituales y que se realiza para dar la bienvenida a la primavera. Lo cierto es que no conocía esta tradición y me agradó descubrir cómo se preparaba todo el pueblo para recibir el festival mientras hacían velas de incienso, cuyos olores eran tan detallados que llegabas a sentirlos, o montaban un gran mercadillo compuesto por diferentes tenderetes en los que leían el futuro, vendían plantas medicinales, velas, amuletos, gemas sanadoras o bolas de cristal.
Además, como curiosidad, me llamó la atención que los habitantes tuvieran nombres que hacían referencia a la mitología griega, como Hércules, Ulises, Diana, Aquiles... Es un detalle muy original y que concuerda con el tema del paganismo.