24 jul. 2020

Reseña: La otra isla

Ficha técnica


  • Título: La otra isla
  • Autora: Silvia Herreros de Tejada
  • Editorial: Espasa
  • Páginas: 352
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Precio: 18,90€
  • ISBN: 8467059206
  • Año de edición: 2020
Aunque jamás ha puesto un pie en la isla, Lara odia Cuba: en su familia parece que todo gira en torno a ese paraíso perdido. Su madre, Mirta, pese a que lleva en España más de media vida, culpa a Cuba de su divorcio, su ruina económica y su excentricidad. La tía Letty, que no huyó con su adinerada familia sino que se quedó para apoyar la Revolución, acabó siendo la activista más radical de Miami junto a su marido Omar, contrarrevolucionario convencido, al menos, durante su vida cubana.
Tras la muerte de Fidel Castro en 2016, Mirta solo piensa en volver a Cuba para tomar posesión de sus propiedades y recuperar el tesoro familiar, misteriosamente desaparecido: una corona de oro que perteneció a la escritora Gertrudis Gómez de Avellaneda, de la cual descienden. Será entonces cuando Lara, a sus cuarenta años, se dé cuenta de cómo esa isla tan lejana y extraña ha marcado la vida de su madre, la de sus tíos e incluso la suya propia.
Con una estructura brillante y muy original, en la que conviven presente y pasado, La otra isla nos lleva al Madrid desencantado de los 2000, al Miami conspiranoico de los noventa y a la Cuba posrevolucionaria de los años sesenta. Y, sobre todo, nos lleva a conocer a tres mujeres apasionantes, las tres con secretos tan inconfesables que ellas mismas se han convertido en sus propias islas.

Opinión personal

A pesar de vivir en España, Lara conoce cada detalle de Cuba sin ni siquiera haber puesto un pie en esas tierras. Esto es consecuencia de haber convivido tantos años con su madre, su tía y el marido de esta, todos cubanos exiliados. Cada uno de ellos tiene una perspectiva diferente de ese país que los vio nacer y marcharse debido a que vivieron épocas diferentes de él. Mientras que Mirta, la madre de Lara, tuvo que abandonarla siendo solamente una niña, Letty, su hermana gemela, se quedó para apoyar la Revolución y no pudo salir hasta alcanzada la treintena. Sin embargo, ambas coinciden en un aspecto: aman Cuba a pesar de haberles quitado todo lo que tenían.

Tras la muerte de Fidel Castro en 2016, Mirta propone a su hija volver a Cuba y recuperar todas las propiedades que poseían, así como un tesoro muy preciado: la corona de oro que perteneció a Gertrudis Gómez de Avellaneda, una escritora muy influyente del S.XIX y una de las primeras mujeres feministas.

Silvia Herreros de Tejada lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a engancharme a la historia de Lara y su familia de tal forma que no pude soltar la novela hasta que la acabé, esto a pesar de ser tan diferente a su primera obra (La mano izquierda de Peter Pan). La otra isla, además de ser una novela histórica, es una novela de viajes, puesto que nos llevará por las calles de Sevilla, nos hará disfrutar de los veranos en Miami y nos mostrará los lugares más significativos de Cuba. Esto lo convierte en un libro muy propicio para esta época debido a que nos trasladará por diversos lugares del mundo sin necesidad de coger un coche o un avión. Además, ha sido una grata sorpresa conocer Sevilla, mi ciudad, de la mano de Silvia Herreros. Ha descrito tan bien sus calles y los lugares que menciona, como Plaza del Duque, que he sentido que estaba allí en persona.

De nuevo, la autora vuelve a llevar a cabo una gran labor de identificación y, si en La mano izquierda de Peter Pan rescató la figura de Cinthya Asquith, en La otra isla nos trae a la escritora Gertrudis Gómez de Avellaneda, una mujer que, a pesar de haber sido muy popular en su época, desconocía. Silvia Herreros nos sumergirá en la vida de Avellaneda y seremos testigos de lo difícil que era ser mujer en su época, sobre todo si eras una romántica, como ella, y de sentimientos muy exaltados. Esto, por ejemplo, hizo que fuera rechazada de ser miembro de la RAE. Sin duda, es una mujer muy interesante que invita a seguir buscando información sobre su persona.

La prosa de Tejada es detallada, adictiva y tiene un ritmo muy ágil, por lo que la lectura no se hace para nada pesada. Además, está narrada en tercera persona y dividida en 5 ó 6 capítulos largos contados cada uno por un personaje, lo que hace que conozcamos a todos en profundidad. Debido a esto, el libro no se centra en un personaje en concreto, sino que acompañaremos a todos en su historia.

La otra isla no tiene un protagonista en sí, sino que toda gira en torno a Cuba. No obstante, he empatizado mucho con sus personajes principales: Lara, Letty, Mirta y Omar. Todos están perfectamente perfilados, por lo que conoceremos tanto sus miedos como sus deseos más profundos, lo cual los hace mucho más reales.
Sin duda, los personajes que más disfruté fueron Mirta y Letty, ya que me sacaron más de una sonrisa con sus locuras y me ayudaron a comprender un poco más a las personas exiliadas. Además, entendí el miedo de Mirta a quedarse sola, puesto que es algo que la mayoría tememos.
Omar, por otro lado, me pareció un hombre muy interesante y su historia me resultó muy adictiva.
Y, el que menos me gustó, fue Lara. La relación con su madre me pareció algo fría, aunque entendí que en algunos momentos explotara.

Respecto al desenlace, es abierto y reflexivo, aunque ideal. Es cierto que al principio parece todo un poco confuso, pero, cuando te paras un instante a reflexionarlo, consigues atar cada cabo y entender todo. Sin duda, lo recomiendo muchísimo. Tanto este como La mano izquierda de Peter Pan.

Antes de acabar con la reseña, quería agradecer desde aquí tanto a Silvia Herreros de Tejada como a la editorial Espasa por haber pensado en mí y haber tenido la amabilidad de enviarme un ejemplar. Muchísimas gracias por la confianza.

En conclusión, La otra isla es una novela histórica llena de viajes, romance, risas y locuras escrita de manera detallada, pero con un ritmo muy ágil y adictivo que hará que no puedas para de leerlo. Y con unos personajes muy carismáticos y perfectamente perfilados que harán que no quieras separarte de ellos.

Mi madre murió dos veces. La primera, cuando salió de Cuba. De esa muerte consiguió resucitar, más o menos. Pero luego acechó la segunda, la de verdad, y, cómo no, también tuvo que ver con Cuba. Como todo lo que sucedía en mi familia. Siempre Cuba. La hermosísima Cuba perdida. La isla protagonista de nuestras vidas desde tiempos inmemoriables y que yo visualizo como un cocodrilo náufrago en el mar Caribe, a la deriva y sin nadie que pudiera ayudarle, aun teniendo un millón de amigos dispersos por el mundo. 

Puntuación


Silvia Herreros de Tejada

Silvia Herreros de Tejada (1975) es licenciada en Filología Inglesa, máster en Literatura Comparada y doctora en Estudios Fílmicos. Autora del ensayo Todos crecen menos Peter (Lengua de Trapo, 2009, vii Premio de Ensayo Caja Madrid) y de las obras teatrales Perdidos en Nunca Jamás (2013) y Pan y los Nadies (2016), ha recibido becas para estancias de investigación en UCLA y en Yale, donde trabajó con el archivo personal de J. M. Barrie. Es también diplomada en Guion Cinematográfico y ha sido guionista y directora de documentales para TVE y Canal Plus. Profesora en la Universidad Nebrija y en la Escuela de Cine de Madrid (ECAM), cofundó la compañía de teatro La Abducción. Colabora en los monográficos literarios del programa de radio Carne Cruda. La mano izquierda de Peter Pan es su primera novela.

9 jul. 2020

Reseña: El gato de la bruja

Ficha técnica


  • Título: El gato de la bruja
  • Autora: Helena Cosano
  • Ilustraciones: Díaz-Banda
  • Editorial: Éride Ediciones
  • Páginas: 86
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Precio: 10,00
  • ISBN: 8416947805
  • Año de edición: 2018
¿Puede un gato elegir a su bruja? ¿Y hablar con ella? ¿Y compartir aventuras? Pues claro que sí. Helena Cosano nos lo cuenta en esta historia que no deja de sorprendernos en cada una de sus páginas. Venga, anímate y entra de su mano a compartir un día en la vida de Casandra y Trasto. Verás como no te deja indiferente. ¡Es tan divertido!

Opinión personal


Casandra es una joven aparentemente normal que vive en la ciudad y estudia la carrera de veterinaria en la universidad. Sin embargo, esconde un secreto: es bruja. Y las brujas suelen estar acompañadas de un animal. Casandra, a sus veinte años, aún no ha encontrado la conexión que necesita con ningún ser vivo, así que todavía es una bruja solitaria. Sin embargo, un día, mientras trabaja de canguro en una casa, ve a un pequeño gatito muy travieso y con unos ojazos verdes que hipnotizan. Es en ese momento cuando siente que ese gatito debe acompañarla en todas sus aventuras. Su nombre es Trasto.

El gato de la bruja es un cuento ilustrado que, a pesar de dar la sensación de estar dirigido a un público más infantil, está hecho para todas las edades. En ese sentido, me recordó en algunas ocasiones a El principito. Esto se debe a las bonitas reflexiones que guarda en su interior y que nos enseñan a valorar el mundo real, el cual, en muchas ocasiones, es más mágico de lo que pensamos. Este libro también transmite un gran amor por los animales, ya sean mamíferos, reptiles, insectos… Cada vida es valiosa y hay que evitar hacerles daño. Además, nos enseña que el amor verdadero es ese que se queda a tu lado a pesar de conocer cada detalle de ti, tanto los buenos como los malos.

La trama de El gato de la bruja gira en torno a cómo se conocen Casandra y Trasto y cómo es la vida con ella en la ciudad, puesto que el gato, de dos meses, había vivido anteriormente en el bosque y su nueva vida es totalmente diferente. Así pues, veremos cómo Trasto se va adaptando y va conociendo el estilo de vida de las brujas, brujas que son tan normales que el pequeño animal se siente extrañado. Esto se debe a que la magia que aparece en el cuento gira en torno a los sentimientos, en especial, al amor, cuyo poder, en muchas ocasiones, es el más fuerte de todos. En ese sentido, no encontraremos a brujas lanzando hechizos ni montando en escobas, tampoco a brujas que vivan en una casita de chocolate, pero sí a brujas que sienten un gran amor por la naturaleza, por la vida que les rodea y que todo lo hacen de corazón.

La prosa de Helena Cosano, por otro lado, es sencilla y llega fácilmente al lector. Es por eso que, pese a ser un libro tan cortito, de unas 84 páginas, transmite mucho y consigue que le cojas cariño al pequeño gatito y a su bruja. Además, las ilustraciones que posee en su interior ayudan mucho a que te imagines mejor a los personajes y, de paso, te quedes mirando cada detalle de los dibujos. Mi favorito, sin duda, ha sido el que aparece en la portada, aunque todos son muy bonitos. Como consecuencia, El gato de la bruja es un cuento que se lee en un ratito y que te deja con ganas de seguir acompañando a este par en sus próximas aventuras.

El gato de la bruja está compuesto por diez capítulos, todos ellos muy cortos, de unas dos o tres páginas y acompañados de una ilustración cada uno. En cuanto a la narración, es en tercera persona y, aunque acompañamos tanto a Casandra como a Trasto, se profundiza más en el gato, por lo que llegaremos a conocerlo mucho mejor que a su compañera. Un aspecto a destacar y que me ha gustado mucho, son los números de las páginas, los cuales van dentro de la forma de un gato. En ese sentido, me ha parecido que la edición de este libro está muy trabajada y que han pensado en cada pequeño detalle.

Los personajes que encontramos en El gato de la bruja son varios y van desde personas a animales. En ese sentido, a parte de los personajes principales, nos encontramos con Helena, otra bruja amiga de Casandra, que es considerada la Reina de las Mariposas y siente un gran amor por la naturaleza. Esta posee dos gatos, Marita y Martinko, los cuales son inseparables y dan un poco de respeto la primera vez que los conoces. Aunque el que más me ha gustado ha sido Trasto, ese pequeño gatito que, a pesar de ser tan travieso, tiene un gran corazón.

Respecto al desenlace, es abierto y con su “continuará…” da a entender que la historia seguirá a pesar de dejarte con las ganas de seguir sabiendo más sobre estos personajes. No obstante, el capítulo final me ha parecido adecuado para despedir esta aventura y esperar a que regresen Trasto y Casandra.

En definitiva, El gato de la bruja es un cuento ilustrado para todas las edades y con unas reflexiones muy acertadas sobre el amor, la amistad, la magia y el valor de cada vida. Con unos personajes muy tiernos y una prosa muy sencilla que logra meterte de lleno en la historia. Muy recomendable.
-¿Les enseñaremos a ser felices? -preguntó Trasto.
-Sí, y a soñar: a soñar dormidos y a soñar despiertos, a crear mundos mejores que los sueños, y a ver el mundo de verdad, que no es como ellos creen, que es tan fascinante, tan mágico, que les parecería el más feliz de los sueños.

Puntuación



Helena Cosano


Nació en la India y ha vivido en varios países. Es autora de libros como Cándida Diplomática, Almas Brujas (premio Rubén Darío, 2014) o Teresa. La mujer. Desde pequeña se ha sentido atraída por la espiritualidad y el pensamiento mágico, que la llevaron a una filosofía vegana de respeto hacia todos los seres vivos. Actualmente es activista por los derechos de los animales. 

3 jul. 2020

Reseña: Recuerdos prestados

Ficha técnica


  • Título: Recuerdos prestados
  • Autora: Cecelia Ahern
  • Editorial: B de Bolsillo
  • Páginas: 384
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Precio: 6,00€
  • ISBN: 8498723744
  • Año de edición: 2010
Joyce Conway recuerda cosas que no debería. Conoce bien las callejuelas adoquinadas de París, ciudad que jamás ha visitado. Todas las noches sueña con una niña rubia cuya identidad ignora.
Justin Hitchcock se ha divorciado y está solo e inquieto. Llega a Dublín para impartir un seminario sobre arte y conoce a una atractiva médica que lo convence de que done sangre. Es lo primero que sale del corazón de Justin en mucho tiempo.
Cuando Joyce abandona el hospital después de un terrible accidente, con su vida y su matrimonio hechos pedazos, se muda a la casa de su anciano padre. Entretanto, la abruma una intensa sensación de déjà vu sin que logre entender por qué...

Opinión personal


Un día, Joyce despierta en una habitación de hospital y quiere creer que todo lo que ha ocurrido es una pesadilla. Acaba de perder a su bebé, ese que anhelaba tanto y que esperaba que salvase su matrimonio, tras caerse por las escaleras de su casa. Ahora lo único que desea es alejarse de su antiguo hogar, ese que le recuerda la gran pérdida que ha sufrido, por lo que decide ponerlo en venta y separarse de su esposo, ese al que ya no ama y con el que ya no tiene sentido seguir.

Por si fuera poco, Joyce ha adquirido unos conocimientos que antes no poseía sobre arte y sabe hablar perfectamente idiomas como el latín y el italiano. Además, desde que despertó, no ha dejado de tener recuerdos sobre una niña rubia a la que ha ido viendo crecer. ¿No es de lo más extraño?

Justin acaba de separarse de su mujer, la cual ha decidido mudarse a Londres con su hija, así que no le ha quedado otra opción que irse a vivir cerca de ellas. En Dublín lo han contratado para que imparta algunos seminarios sobre arte y será allí mismo donde conozca a Sarah, una médica que lo convence para que done sangre a pesar de su miedo a las agujas. Justin espera que, al menos, la persona que reciba su sangre se lo agradezca con una serie de regalos. Pero, ¿puede encontrar un paciente a su donante?

Hace unos años leí Posdata:te quiero de esta misma autora y me maravilló, tanto por su historia como por la prosa tan bonita que poseía. En ese sentido, no pude evitar tener unas altas expectativas al comenzar Recuerdos prestados, unas expectativas que fueron menguando hasta transformarse en decepción. Porque Recuerdos prestados me ha parecido un libro aburrido, sin una trama interesante y que te incitase a descubrir qué sería lo que ocurriría a continuación. Porque, por si fuera poco, se sabe desde principio cuál es ese misterio que rodea a los protagonistas, algo demasiado obvio y que se deja entrever en cada capítulo, a pesar de que la autora no llega a desvelarlo hasta casi llegados al final. Debido a esto, pensé en más de una ocasión en abandonarlo, pero en mi interior guardaba la esperanza de que mejorase. Algo que, por desgracia, no ocurrió.

Lo único que ha salvado este libro ha sido el señor Conway, padre de la protagonista. Este personaje le ha dado la vida que le faltaba y me ha sacado sonrisas en más de una ocasión. Es un hombre que, a pesar de sus 75 años, es risueño, bromista, sincero (lo que le ha acarreado algún que otro problema), pero también sensible, inocente, nostálgico y familiar. Me ha encantado la relación que mantenía con Joyce, su hija, a la cual nunca dejará de ver como su niña. Aunque, debido a su edad, ya no puede protegerla y es ella la que deberá cuidarlo a él en algunas ocasiones. De verdad, me ha parecido increíble lo bien definido que estaba Conway y cómo se reflejaba en él la realidad de muchas personas mayores: el miedo a quedarse solos, el hecho de no haber viajado nunca y no conocer otras culturas, la preocupación por sus hijos y desear que les vaya bien en la vida, etc. Recalco que me ha encantado acompañar a este personaje, el cual está presente en toda la historia, en esta aventura de locuras y viajes improvisados. Sin duda, lo extrañaré mucho.

Joyce, por otro lado, no es un personaje que haya odiado pero su actitud me ha parecido incoherente en muchas ocasiones. Tanto su obsesión por ese desconocido como su reacción tras haber perdido a su bebé, al cual solo menciona en un par de ocasiones y luego se olvida de él para centrarse en Justin. Además, el dolor que decía sentir no me transmitía nada y no pude comprenderla, me faltó más sentimiento.

En cuanto a Justin, no he logrado conectar con él y me ha parecido un hombre mujeriego, egocéntrico y poco comprensivo. Es un personaje que, a pesar de la importancia que tiene en la historia, me ha parecido algo secundario. Además, su relación con Joyce, si es que se puede hablar de relación, es un tira y afloja y no se llegan a encontrar hasta el último capítulo (literal). Eso me desesperaba porque coincidían en algún sitio pero, cuando ambos iban a hablar, uno de los dos desaparecía y así constantemente, lo que ha hecho que la “relación” surja tan de repente, prácticamente sin conocerse, que me parezca surrealista.

Recuerdos prestados, más que un libro de romance, guarda en su interior una historia sobre la relación paterno-filial y sobre la importancia de no olvidarnos de nuestros padres, esos que siempre estarán ahí cuando nos caigamos y que nos ayudarán a levantarnos y a seguir adelante. 

Respecto al final, además de abierto, me ha parecido incoherente por lo comentado anteriormente. Todo ocurre demasiado rápido y no se le dan respuestas a temas muy importantes sobre los que gira la trama. En ese sentido, me ha parecido bonito pero forzado e incompleto.

En conclusión, Recuerdos prestados es una novela sobre la que esperaba mucho pero que acabó convirtiéndose en una historia aburrida y sin una trama interesante. Lo único que la ha salvado ha sido uno de sus personajes, Conway, el cual consigue sacar al lector una sonrisa en más de una ocasión y logra hacer que se le coja cariño y quieras seguir acompañándolo en este viaje. 
Es en momentos difíciles como estos cuando las personas ven claro, aunque los demás las observan con preocupación y procuran convencerlas de que no puede ser así. Si la mente está cansada es precisamente porque carga con todas sus nuevas ideas. Cuando aquellos que superan sus problemas y al llegar al otro lado de súbito abrazan sus nuevas creencias sin reservas, los demás los contemplan con cinismo. ¿Por qué? Porque cuando tienes problemas buscas respuestas con más ahínco que quienes no los tienen, y son estas respuestas las que te ayudan a seguir adelante.


Puntuación


Cecelia Ahern

Antes de comenzar su carrera como escritora, obtuvo su Licenciatura en Periodismo y Medios de Comunicación en el Griffith College de Dublín. En 2004 publicó su primera novela Postdata: Te amo, que fue best-seller en Irlanda, Reino Unido, Estados Unidos, Alemania y Holanda, y se vendió en más de cuarenta países. El libro se convirtió en una película dirigida por Richard LaGravenese, que se estrenó en EE.UU. el 21 de diciembre de 2007.​
Su segundo libro, Donde termina el arco iris la cual también llegó a número uno en Irlanda y Reino Unido, y ganó el Premio alemán CORINE en 2005. En 2014 se convirtió en película bajo el título Love, Rosie.
Ha contribuido a obras benéficas con los libros de cuentos como Las niñas son irlandesesVuelta en la Ciudad y Ladies' Night. Es cocreadora, junto con Donald Todd, y productora de la comedia de ABC Samantha Who?