9 dic. 2014

Citas de libros: La firma de todas las cosas

En las vidas de todos nosotros hay días que desearíamos borrar del libro de nuestra existencia. Tal vez deseamos borrar un día en concreto porque nos trajo un dolor tan lacerante que a duras penas somos capaces de pensar en ello. O tal vez deseemos tachar un episodio para siempre por lo mal que nos portamos ese día: fuimos despreciablemente egoístas o insensatos en grado sumo. O tal vez hicimos daño a otra persona y deseemos desmemoriar la culpa. Por desgracia, algunos días reúnen esas tres cosas a la vez: cuando, tristísimos e insensatos, hacemos un daño imperdonable a alguien, todo al mismo tiempo. 

Es una pena que no podamos poner una cabeza vieja sobre unos hombros jóvenes, para que así fueses sabia también. Pero algún día comprenderás que nadie pasa por este mundo sin sufrir, no importa lo que pienses de ellos o de su supuesta buena suerte.  

Si la persona más importante en el mundo nos prefiere a todos los demás, entonces nos acostumbramos a lograr lo que deseamos.  

Creo que todos somos medio ciegos y cometemos muchos errores. Creo que comprendemos muy poco, y que la mayor parte de lo que comprendemos está equivocado. Creo que es imposible sobrevivir a la vida (¡eso es evidente!), pero, con suerte, se puede sobrellevar la vida durante mucho tiempo. Con suerte y con tozudez, la vida, a veces, incluso puede ser disfrutada.  

—Como ve, nunca he sentido la necesidad de inventar un mundo más allá de este mundo, pues este mundo siempre me ha parecido suficientemente enorme y bello. Me he preguntado por qué no es lo bastante enorme y bello para otros..., por qué han de soñar nuevas y maravillosas esferas, por qué desean vivir en otro lugar, más allá de este planeta..., pero no es asunto mío. Todos somos diferentes, supongo. Yo lo que he querido siempre es conocer este mundo.  

Por último, supo otra cosa, y fue la más importante: supo que el mundo se dividía entre aquellos que luchan una batalla incesante para vivir y aquellos que se rinden y mueren. Era un hecho sencillo. Era un hecho que no solo era verdad respecto a las vidas de los seres humanos; era verdad acerca de todos los seres del planeta, desde las creaciones más grandiosas a las más humildes. Era cierto incluso para los musgos. Este hecho era el mecanismo mismo de la naturaleza (la fuerza detrás de toda la existencia, detrás de toda transmutación, detrás de todos los cambios) y era lo que explicaba el mundo entero. Era la explicación que Alma llevaba toda la vida buscando. 

6 comentarios:

  1. ¡Hola! ¿A qué libros pertenecen estas citas? Me ha resultado una entrada muy interesante y, entre todas las citas, mi favorita es la primera. Besos.

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    1. ¡Hola!

      Pertenecen a "La firma de todas las cosas" de Elizabeth Gilbert.
      Me alegra que te gustaran :)

      Saludos.

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  2. Pue sno conocía el libro pero tiene buenas citas <3

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  3. ¡Son maravillosas! No conocía el libro. Un besote :)

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  4. Preciosas <3 Este libro parece una pequeña joya, un tesoro que dejas en nuestras manos. Lo apuntó porque no lo conocía, estoy segura de que pronto me haré con el.

    ¡Un besazo!

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